Cada vez somos más conscientes de lo que cuesta ganar y ahorrar cada céntimo, especialmente en un contexto de crisis. Un buen gestor de sus finanzas necesita ser constante y disciplinado. ¡Para eso desde Fintonic te echamos un cable! Y, además, ¿qué debes evitar para conseguir el éxito?

No sólo de ceros en la nómina vive el hombre. El ‘ojo clínico’ para esquivar determinadas situaciones es esencial para que tus números jamás se tiñan de rojo. . Además de contar con herramientas como Fintonic para tener en orden tus ingresos y gastos, debes esquivar este tipo de actitudes que te apartan de tus metas, ¡atento!:

  1. Sentir lástima por uno mismo. Jamás pierdas tiempo autocompadeciéndote. Después de un error o un fracaso, no debes ‘atascarte’ en la conmiseración. Asume las consecuencias de tus acciones y esfuérzate por comprender qué es lo que te ha llevado a ese momento. Entiende que la vida no es justa y agradece la lección aprendida: no volverá a pasarte. ¡Ve a por el siguiente reto!
  2. ‘Regalar’ tu potencial. Tu tiempo, tu energía, tus habilidades y tus decisiones, son tuyas. No las cedas jamás, especialmente a quien quiere hacerte sentirte inferior. Tú tienes el control de tus acciones y sólo tú puedes decidir cómo actuar cuando llega un cambio. Alguien mentalmente fuerte entiende la diferencia entre ser generoso y ser ingenuo.
  3. Rehuir cualquier cambio. Pierdes tu trabajo. Un proyecto falla. Ese acuerdo sale mal. ¿Toleras bien la incertidumbre? ¡Enhorabuena! Los líderes saben que no hay que temer al futuro, al cambio. Si aprendes a entender cada cambio como un desafío y una oportunidad, lo superarás con éxito. Adaptarse es crucial.
  4. Perder el tiempo en asuntos que no puedes controlar (aunque quieras). Hay atasco para llegar al trabajo. Tu ordenador ha dicho ‘basta’. El documento que esperabas aún no ha llegado. Se ha borrado el correo que necesitabas. Sabemos que es difícil, pero no te estreses. Ante un fallo técnico o de un compañero o empleado, sé resolutivo. No luches contra cosas que no tienen solución; no pierdas energía en broncas que no llevan a ningún sitio. Ve a la siguiente página.
  5. Intentar caer bien a todo el mundo. Sabes que has de ser educado y amable con quienes te rodean, por una cuestión de convivencia, pero eso no quiere decir que tengas que vivir preocupado por agradar a los demás siempre. Asúmelo: tarde o temprano discutirás con alguien de tu trabajo. No tengas miedo de dar tu opinión y aprende a separar lo personal de lo profesional. A veces resulta difícil actuar ‘como adultos’, pero verás que es posible e incluso satisfactorio.
  6. Tener miedo de asumir riesgos. Aprende a salir de vez en cuando de tu ‘zona de confort’, ésa en la que sabes cómo funciona todo. No se trata de tomar decisiones a la ligera, pero ¿y si apostases por ese proyecto, esa nueva idea? No siempre es malo correr riesgos y una pequeño ‘giro en el guión’ puede traerte beneficios inesperados. Sé analítico, pero también aventurero.
  7. Pensar constantemente en el pasado. Hace dos años estabas en una situación asombrosamente buena u horriblemente mala: fuera como fuese, aquello ya pasó. Valora la enseñanza que obtuviste de aquel momento, pero no dejes que influya en tu presente con demasiada fuerza. No te ‘atasques’ en antiguas decepciones ni en antiguos días de grandeza. Céntrate en construir un buen ‘ahora’ para un futuro todavía mejor.
  8. Tropezar dos veces con la misma piedra. Aquello que arruinó esa operación hace seis meses se parece a lo que está pasando hoy. La reunión de este mes se estanca en los mismos puntos que la anterior. El fallo que arruinó tu presupuesto la última vez ha vuelto a suceder. Un buen gestor está obligado a superar estas ‘piedras en el camino’ y está dispuesto a aprender… Y a deshacerse de ellas.
  9. Enfadarse por el éxito de los demás. Ni celos, ni resentimiento. Aprende a alegrarte de las buenas noticias y los logros de quienes te rodean. Ésta es una de las fortalezas necesarias para ser un ‘buen jugador’: además quizá puedas aprender de otros sus estrategias para que la próxima celebración sea por ti.
  10. Tirar la toalla tras un error o una mala decisión. Cada fracaso es una oportunidad para mejorar. Una persona mentalmente fuerte sabe que jamás estará completamente aislada de la posibilidad de fallar. Si te caes dos veces, levántate tres.
  11. Tener miedo a estar solos. La soledad no tiene por qué ser mala si se gestiona bien. Resérvate tiempo para ti mismo: para pensar, tener buenas y malas ideas, reflexionar… No dependas de la compañía de otros para cada paso que des. Estarán esperándote cuando tu paréntesis acabe.
  12. Sentir que el mundo tiene una deuda contigo. Quizá en ocasiones estés tentado a sentirte víctima de la desidia del Universo: nadie agradece tus esfuerzos, tus horas extra… Lo sentimos, pero nadie te debe nada; ni siquiera un reconocimiento. Aprende a sentirte realizado por ti mismo. Muchos triunfan o fracasan, sin que importe su preparación y educación, ni las ‘palmaditas’ en la espalda. Piensa en que tener un sueldo y una vida relativamente cómoda ya es un gran éxito.
  13. Desear resultados a corto plazo. Si aprendes a vivir con la mente puesta en el largo plazo, tendrás éxito. Da igual que se trate de ir al gimnasio o de empezar un negocio: no quieras todo ‘ya mismo’. Sé paciente y verás los resultados.

Si consigues evitar ‘caer’ en estas 13 situaciones, te garantizarás una buena salud laboral y financiera. ¡Palabra de Fintonic!