En la actualidad, muchas de las personas que buscan financiación no conocen exactamente en qué características deben fijarse en el proceso, cómo qué opción le supondrá un menor coste para sus bolsillos o cuál ofrece una mayor comodidad. Es aquí donde entran en juego los préstamos y los créditos. 

No obstante, no todo el mundo sabe dónde reside la diferencia entre un préstamo y un crédito. Es por ello que, desde Fintonic, os enseñamos las características y diferencias entre ambas opciones.

 

¿Cómo funcionan las tarjetas de crédito?

Las tarjetas de crédito facilitan cantidades de dinero menores, es decir, se tiene disponible cierta cantidad de efectivo, hasta un límite máximo. Este máximo no es necesario que se gaste, pero sí que se puede disponer de él, si así se decide. Durante un tiempo establecido -que suele durar aproximadamente un mes-, se puede disponer de ese dinero parcialmente o en su totalidad.

El uso de las tarjetas de crédito suele estar asociado a la acumulación de operaciones. Una vez que finaliza este ciclo de un mes, se cargará una cuota que refleje las transacciones hasta la fecha. Si estas cantidades no se abonan en el momento, el banco puede cobrar una serie de intereses como la tasa anual equivalente, popularmente conocida como TAE.

 

¿Cómo funcionan los préstamos personales?

Los préstamos personales cubren una necesidad concreta en el demandante, por ejemplo, se suelen solicitar para realizar compras determinadas (consumo), reformas en el hogar o, para reunificar deudasUna vez que se ha establecido el importe, se acuerda un plazo máximo para su devolución, siendo esta cuota totalmente flexible al demandante, lo que le reporta grandes comodidades a la hora de abonar el dinero prestado.

 Los préstamos suelen ser cantidades mayores de dinero que se facilitan íntegramente en el momento de la contratación del servicio. Por ejemplo, Fintonic conseguimos préstamos a nuestros usuarios de hasta 30.000€, actualmente. A diferencia de las tarjetas de crédito que son cantidades menores de las que se puede disponer durante el mes, o tiempo establecido con la entidad.

 En los préstamos el plazo siempre el mismo, mientras que en las tarjetas de crédito este importe variará en función de las transacciones que se realicen durante el tiempo estimado. A modo de ejemplo, los préstamos que puedes conseguir a través de tu app de Fintonic tienen un plazo de hasta 72 meses.

 Además, en los préstamos los intereses totales quedan preestablecidos y por lo tanto son invariables desde el acto contractual.

Una vez que ya conoces todo esta información, si después de esto sigues buscando financiación, no te preocupes, porque desde Fintonic puedes conseguir asesoramiento y tu préstamo personal.

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