Movilidad sin coche propio: apuesta por el carsharing

carsharingEn los últimos años han surgido multitud de plataformas dedicadas al transporte de personas, más allá de autobuses, taxis, trenes o aviones. La mayoría de ellas ponen en contacto a personas que quieren compartir sus viajes en coche –como conductor o pasajero– de forma periódica (para ir al trabajo, por ejemplo) o de manera puntual, como un fin de semana de ‘escapada’: se denomina carpooling.

Esta fórmula de transporte tiene un ‘pariente cercano’, el carsharing –literalmente, compartir coche en inglés– que se ha convertido en una alternativa para decenas de miles de usuarios que quieren abaratar el coste de sus trayectos, pero alquilando un coche y no compartiendo el suyo propio, como proponen las plataformas mencionadas.

Si en realidad no estamos interesados en compartir, sino en hacer uso de un vehículo de forma libre e independiente, por la razón que sea, lo nuestro es el carsharing. La web especializada CarSharing.es calcula que en Europa hay unos 40 operadores de préstamo de vehículos, con una flota que supera los 10.000 coches; en el caso concreto de España, se empezó a hablar de este fenómeno en 2006 y a día de hoy su ‘público natural’ son los jóvenes de entre 20 y 40 años, que se cuentan hoy por miles.

Entre toda esa oferta para particulares en este ámbito, resulta especialmente interesante la de Bluemove, una app que permite alquilar coches por horas y que funciona –por el momento– en Madrid y Sevilla. Se trata de una alternativa al coche particular y a otras fórmulas de alquiler de vehículos más convencionales que además es más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Al convertirnos en usuarios de Bluemove, accedemos a un vehículo por el que pagaremos sólo el tiempo que estemos usándolo; la gasolina está incluida. Permite disponer de un coche sólo cuando lo necesitamos, o combinarlo con el transporte público. Para alguien que tenga un coche propio en Madrid y lo use apenas cinco o seis veces al mes, apostar por este alquiler por horas puede suponer un ahorro de más de 500 euros: el gasto medio mensual de un coche privado supone unos 150 euros de aparcamiento, 66 euros de combustible, 5 euros de impuestos, otros 50 euros por el seguro, 30 euros para posibles reparaciones y de gasto en neumáticos, otros 30 euros en mantenimiento y limpieza y una amortización de 200 euros. En otras palabras: ¿por qué pagar cada mes por un coche que vas a emplear unas 100 horas al mes como si lo usaras siete veces más?

Si estamos interesados en ahorrar, la app de Fintonic, una herramienta financiera para particulares, resulta especialmente útil para quienes se convierten en usuarios de los servicios de carsharing. Permite comprobar cuánto destinamos periódicamente a este concepto con el sistema de categorías de la herramienta. En cuanto hagamos uso de un coche de Bluemove y abonemos el alquiler, que se mide por tiempo y kilometraje recorrido, ese gasto quedará reflejado en un histórico. Si además de usar Bluemove tenemos un coche particular, con Fintonic se puede evaluar, de una forma muy visual, la diferencia de precio entre seguir manteniendo un coche ‘por cuenta propia’ que quizá no estemos amortizando respecto a estas fórmulas de transporte menos convencionales, en las que pagas el coche solo por las horas que lo utilizas. De hecho, 6 de cada diez usuarios de Bluemove han decidido desprenderse de su coche por el ahorro y la comodidad.

Aquellos que estén preocupados por la seguridad, por ejemplo, encontrarán respuestas en las condiciones generales de Bluemove: entre otras cosas, explican que sus coches cuentan con un seguro a todo riesgo con franquicia que, en caso de accidente, cubre la responsabilidad civil obligatoria, la responsabilidad civil complementaria, los daños personales del usuario y los posibles ocupantes y los daños que pudiera sufrir el coche.

Un buen ahorrador notará especialmente las ventajas de este sistema a la hora de cubrir trayectos cortos, estando atentos a posibles ofertas para desplazamientos de larga distancia. A la hora de elegir el coche que necesitamos, la compañía dispone de modelos de distintos tamaños, también furgonetas y eléctricos, a los que se accede mediante registro en la web o por la app. Una vez dados de alta, recibiremos la tarjeta Bluemove y podremos reservar el coche que nos interese por primera vez a través del teléfono o la web. Además, el carsharing también está disponible para empresas; el beneficio principal para estas es que que supone poder cambiar los gastos fijos de contar con coches de empresa en gastos variables.

Seas empresario o particular, la apuesta por el carsharingen un contexto en el que cada vez resulta más caro mantener un coche propio es una buena opción, también para movernos durante las vacaciones de verano en plena libertad.

¿Que piensas?