¿Linkedin se te resiste? Aprende a usarlo como un experto

guia-linkedinCuando la red profesional LinkedIn comenzó a funcionar, en el año 2003, no parecía tener mucho futuro. Hoy en día ha superado los 300 millones de usuarios a nivel mundial, y en España sobrepasaron los 6 millones de registrados en 2014.

Hay quienes lo han descrito como ‘un Facebook profesional’, y es cierto que comparten algunas características: en ambas plataformas se trata de volcar nuestra información en un perfil y de ir construyendo alrededor de esa presencia una red de contactos. La gran diferencia está en el tipo de contenidos que se comparten: en Linkedin sólo hay que subir datos de carácter profesional, relacionados con nuestra trayectoria laboral y nuestras habilidades. Deja lo demás para otras plataformas.

LinkedIn, con más de 300 millones de usuarios a nivel mundial, ha superado la cifra de 6 millones en España. Según sus responsables en nuestro país, los candidatos se más activos están en Madrid, Barcelona y Valencia. Aunque la esencia de LinkedIn es conectar candidatos, también tienen servicios para las empresas: las del Ibex 35 tienen sus páginas y hacen uso de los servicios de contratación, reclutamiento, marketing, etc. que ofrece esta plataforma.

Si no eres usuario experto, puede que estos datos sean abrumadores, por eso, y para hacer de tu perfil una eminencia (así lo calificaría Linkedin), desde Fintonic han recopilado los siguientes consejos:

Cómo ‘vendernos’ bien en LinkedIn

Un buen perfil de LinkedIn no garantiza encontrar un trabajo, pero sí puede hacernos sumar puntos en un proceso de selección; de hecho, cada vez más empresas optan por descartar directamente a quienes no tienen presencia en esta red. Sea como sea, los departamentos de Recursos Humanos analizan centenares de perfiles y para destacar entre toda esa competencia, debemos tener una estrategia a la hora de ‘vendernos’ en esta plataforma.

La regla básica consiste en tener siempre tu perfil actualizado y ‘en movimiento’: cuelga contenido (relevante), participa en foros, busca nuevos contactos… Tendrás que dedicarle tiempo, pero merecerá la pena. Y hazlo siempre desde la verdad y la honestidad: no está permitido mentir, exagerar, ni por supuesto plagiar.

Partiendo de esa base, aquí hay algunos consejos para sacarle todo el partido posible a nuestra presencia en LinkedIn, muchos de ellos extraídos de entrevistas concedidas por sus creadores: Reid Hoffman, Allen Blue, Konstantin Guericke, Eric Ly y Jean-Luc Vaillant.

  • Nunca te olvides de poner tu foto: Un perfil con imagen es 14 veces más ‘visible’ que uno que no la lleva. Se cumple la misma regla que cuando se trata de entregar un CV en papel, de forma presencial: hay que dejarse ver. Y aprovecha para cambiar esa imagen que te define ‘de entrada’ de vez en cuando.
  • … Pero no vale cualquier foto. Buscas una buena impresión, posibles jefes y posibles clientes. La foto de esa fiesta de la cerveza no es una buena opción para atraer a ninguno de ellos, a no ser que efectivamente trabajes en el apasionante gremio cervecero. Al igual que en los CV convencionales, la mejor opción será un fondo limpio, un encuadre tipo carnet y un atuendo similar al que llevarías al incorporarte a trabajar el día siguiente: arreglado, incluso informal, pero en todo caso adecuado al puesto que quieres/ocupas. Si quieres saber qué transmites, sube tu foto a la web photofeeler.com –puedes registrarte a través del propio LinkedIn o de Facebook– y sabrás qué pareces.
  • Supera el ‘lenguaje SMS’. En Internet gusta la brevedad, pero en ocasiones merece la pena extendernos, sobre todo si lo que tratamos de hacer es ‘vendernos’. Un perfil en LinkedIn no es una cuenta de Twitter (aunque se pueden linkar entre sí): en la descripción que encabeza tu perfil, se aconseja usar al menos 40 palabras. Así tienes más posibilidades de acabar en la categoría de ‘perfiles que merecen la pena’, pero evita determinados términos ‘de moda’, como ‘motivado’, ‘apasionado’, ‘creativo’, ‘responsable’… En lugar de describirte con adjetivos, hazlo con hechos: enlaces, webs,…
  • Resalta facetas que no son estrictamente laborales. Si sacaste una matrícula de honor, tienes la carrera de piano o acoges perros, deja que se sepa. Es especialmente importante compartir todo lo que tiene que ver con el voluntariado, una faceta que –de tenerla– te hará un 42% más interesante que otros perfiles más ‘planos’. Además, si acabas de terminar tus estudios, necesitarás este tipo de experiencias para darme cuerpo y contenido a tu perfil, que de otra manera puede transmitir inexperiencia.
  • Participa e inicia debates. En otras palabras, sé un influencer. Entra en foros e hilos abiertos por tus contactos y esfuérzate por encontrar temas de los que hablar tú en primer lugar. No serás un líder de opinión sólo por intentarlo, pero habrás dado el primer paso para llegar a serlo. Enlaza tu blog o comenta las últimas tendencias en tu industria y comparte lo que otros escriben (el egocentrismo tampoco ayuda en este caso). No sólo se trata de compartir entradas de un blog: puedes probar con vídeos, podcasts o presentaciones en las que hayas trabajado, y ¿por qué no? Pide a tus clientes que te recomienden también desde tu perfil de LinlkedIn. Prueba a recomendar aplicaciones que uses en smartphone, en tu día a día, no sólo en tu trabajo, como por ejemplo Fintonic: sirve para organizar las finanzas y su presencia en LinkedIn puede servirte de inspiración. Por ejemplo: ¿has pensado en diseñar tu perfil en otros idiomas, aparte de tu lengua materna? Es decir, ¿por qué limitarte a decir que tienes un título en inglés si puedes demostrarlo? Piénsalo.
  • Utiliza con sentido común las secciones de tu perfil. Para tu presentación, hemos aconsejado al menos 40 palabras, pero el límite es 2.000 caracteres, al igual que en cada uno de los puestos de trabajo/experiencia que añadas, y que permiten completarse con fotos, enlaces, documentos, vídeos… Te será útil exponer tu trabajo, incluso aunque no estés buscando uno diferente. Quizá tu presencia en LinkedIn llame la atención de un departamento de RRHH.
  • Busca también la empresa en la que trabajas, y las anteriores. No sólo de candidatos vive LinkedIn: también las compañías, como tales, lo usan. Busca a tus jefes y compañeros y analiza qué y cómo están comunicando en esta plataforma. Puede darte directrices útiles y algunas ideas que exponer –por qué no– ante un superior. Destaca la capacidad de tu compañía de contratar a buenos empleados como tú: eso es apostar por el talento.
  • Sé generoso evaluando perfiles. No se trata de enviar indiscriminadamente invitaciones a conectar, ni de decir ‘sí’ a todas las que llegan, pero sí debemos pensar que cuanto más conectemos, mejor, al menos en un primer estadio al usar LinkedIn. Puedes volverte más selectivo con el tiempo.
  • ‘Crea’ una buena actividad reciente. Si eres un reclutador, no te quedes sólo en el perfil: bucea. Si el candidato ha entendido –es lo que intenta este texto– qué información debe compartir, te ayudará a conocerle mejor el hecho de examinar la actividad reciente: con quién ha conectado, qué ha comentado, qué ha publicado hace poco… Un candidato que se haya trabajado su perfil destacará al evaluarle en este punto.
  • Plantéate ir más allá de la versión básica. La gran mayoría de usuarios españoles de LinkedIn han optado por la versión gratuita, pero hay una premium, de pago, con cuatro categorías: business (para hacer negocio), job seeker (la adecuada si estás buscando empleo activamente), sales professional (para el sector comercial) y recruiter (para especialistas en RRHH). La diferencia de estas cuentas con las básicas se centra esencialmente en la información a la que tenemos acceso: una versión premium permite exprimir realmente LinkedIn.

Estos 10 consejos son sólo el principio para convertirse en un verdadero maestro del networking. Como última recomendación, recuerda que las horas de mayor ‘movimiento’ y posibilidad de impactar en LinkedIn son las primeras del día, así que empieza a construir tu marca personal en esta red desde bien temprano. ¡Suerte!

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