El cambio de hora, ¿nos ayuda a ahorrar?

El cambio de hora, ¿nos ayuda a ahorrar?

Benjamín Franklin en el año 1784 fue el primero en pensar en el ahorro de luz diurna, el llamado cambio al horario de verano o DST (Daylight Saving Time). Se despertaba muchas veces a las 6 de la mañana cuando el sol estaba luciendo más de lo habitual, por lo que se dio cuenta de que si todo el mundo se despertara antes, se ahorraría mucho aceite de su lámpara. Esta es la primera referencia que se tiene con respecto al ahorro con el cambio horario.

A gran escala comenzó a realizarse en la I Guerra Mundial. Alemania fue el primer país en reducir las horas de iluminación artificial en 1916 para ahorrar carbón. Poco a poco, fueron adoptando este cambio diferentes países. En España se empezó a realizar, como Estados Unidos, en 1918. Aunque no es hasta 1981 cuando se populariza en toda Europa; en 2001 se empieza a aplicar de forma indefinida en todos los países. En España se incorporó al ordenamiento jurídico por Real decreto 236/2002. El cambio horario se realiza el último fin de semana de marzo para el horario de verano, y el último fin de semana de octubre para el horario de invierno. La razón principal para este cambio es tener más horas de sol por las tardes, de forma que se ahorre electricidad, aunque también veremos amanecer más tarde. Por el contrario, durante el invierno, amanece más temprano, aprovechando las primeras horas del día en los hogares y, sobre todo en las industrias, pero anochece antes.

El próximo día 27 de marzo tendremos que hacer este cambio. La madrugada del 26 al 27 de marzo adelantaremos el reloj una hora y a las 2:00 serán las 3:00 horas. Hay diversas teorías acerca de este cambio, hay tendencias a favor y en contra. Por un lado, hay estudios que aseguran que suponen un gran ahorro de energía, y otros que defienden lo contrario.

Teorías sobre el ahorro o no ahorro del cambio horario

Según los expertos a favor del cambio horario, supone un ahorro energético y económico. Desde el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se aprovechan más las horas de sol, por lo que no se consume energía eléctrica. El cálculo que han hecho desde IDAE es de unos 6 euros al año. Visto así, puede parecerte una cantidad ínfima, y ellos lo saben, pero si se multiplican estos 6 euros por los 24 millones de hogares en España, el ahorro asciende a 144 millones de euros en nuestro país.

Sin embargo, los defensores de que no se produzca el cambio horario defienden que 144 millones de euros, o 350 millones si se añade al ahorro de los hogares el de las empresas, es una cantidad pequeña. Esta teoría tiene en cuenta el gasto energético total, que sobrepasa los 20.000 millones de euros, y creen que 350 millones es una cantidad poco representativa.

Hay otras teorías que defienden el cambio horario en función del clima. Por ejemplo, en California el cambio horario les favorece por su clima templado, que favorece a que la gente esté más tiempo en la calle. Por tanto, gastan menos energía y electricidad en casa. Pero, si se trata de un lugar frío, la gente está en casa pronto, con la luz y la calefacción encendidas.

Por otro lado, hay hipótesis que afirman que el cambio horario tiene efectos negativos en las personas. Till Roenneberg, un cronobiólogo de  la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich, realizó un estudio en el que se demuestra que el reloj biológico circaniano de cada persona que se establece por la luz y la oscuridad, nunca se ajusta para obtener esa hora extra de luz en el horario de verano. Este desajuste, según asegura Roenneberg, disminuye la capacidad productiva de las personas y su calidad de vida.  Según este estudio, hay personas que este cambio les afecta a su estado anímico, y están más susceptibles, más cansados y fatigados.

El cambio de hora, ¿nos ayuda a ahorrar?

¿Cómo podemos ahorrar en electricidad?

El ahorro de energía y electricidad es algo que nos afecta a todos, y todos podemos hacer algo por ello. ¿Cómo podemos reducir este gasto? Siguiendo los siguientes trucos:

Contrata una potencia adecuada a tu consumo. Si no sabes cuál es la potencia que necesitas, usa apps como optimiza recursos.

Utiliza siempre bombillas LED de bajo consumo. Los focos ‘tradicionales’ son más baratos a priori, pero optar por los LED es una apuesta de futuro: una bombilla ‘de toda la vida’ aporta mucho más calor que luz. A largo plazo siempre compensa elegir este tipo de iluminación, por su duración y por la diferencia de consumo.

No enciendas todas las luces para realizar tareas focalizadas, como leer o coser. Ten lámparas con luces indirectas para este tipo de actividades.

Aísla bien tu casa para mantener el calor o el frío.

No abras la nevera durante mucho tiempo, ni la abras y cierres muchas veces. Ten claro lo que vas a coger y cógelo rápido.

Compra electrodomésticos eficientes de bajo consumo y utiliza programas ecológicos. Por supuesto, úsalos a su máxima capacidad.

Mantén la casa a una temperatura adecuada, ni muy fría ni muy caliente: 21 grados está bien.

Utiliza programadores para que los aparatos se encienda o apaguen en función de su uso.

¡Cuidado con el stand by! Para que te hagas una idea, el stand by al año consume lo mismo que el aire acondicionado durante los meses de verano.

Usa la app de Fintonic para monitorizar tus esfuerzos mes a mes y para que te avise si, por ejemplo, te pasan varias veces la factura eléctrica.

El cambio de hora, ¿nos ayuda a ahorrar?

Ahora ya sois unos expertos en reducir al mínimo vuestras facturas de la luz 🙂 ¡Pero no os despistéis! Hay muchas partidas que podéis bajar a mínimos gracias a la ayuda y los consejos de Fintonic.

Users feedback ( 1 )

  1. JC said:

    CIRCADIANO !!!

¿Que piensas?