Desaparecen el IVA superreducido y la deducción fiscal, ¿Es buen momento para comprar una vivienda?

Supongo que ya sabréis que a partir del 1 de enero del próximo año 2013 ya no será posible beneficiarse del IVA superreducido del 4%, ni de la deducción fiscal por compra de vivienda habitual. Esto supone para aquellos que queráis comprar una casa en el 2013 con una hipoteca de, por ejemplo, 200.000 euros, pagaréis 45.900 más que si compráis en el 2012; se dice rápido, pero es mucho dinero.

Desde que el Gobierno anunciara este verano la medida, se ha producido un incremento de la venta de inmuebles en nuestro país. Según el INE, la compraventa de viviendas aumentó un 0,9% en septiembre respecto al mismo mes de 2011; es decir, un total de 25.985 operaciones, de las que el 50,9% se realizaron sobre viviendas de segunda mano y el 49,1% sobre inmuebles nuevos.

Según comentan los analistas, el crecimiento del número de ventas en una tesitura económica tan adversa se debe principalmente a las ofertas de los bancos y a la inminente desaparición de un IVA al 4% y la deducción por compra en el IRPF.

¡Buf, Cuantos datos! Lo simplifico para que no os aburráis: por ejemplo, todo el que ahora esté pagando una hipoteca se puede desgravar el 15% de la inversión hasta un límite anual de 9.040 euros (que es el máximo que se puede deducir). Es decir, cada año en la Declaración de la Renta se pueden deducir 1.356 euros. En el caso de haberla adquirido en pareja, el beneficio es doble, 18.080 euros, deduciéndose hasta 2.712 euros anuales en la Declaración de la Renta.

De esta manera, las personas que adquieran una vivienda antes del 2013 con una hipoteca a 25 años, se deducirán 33.900 euros. En el caso de que la desgravación se aplique en pareja supondrá un ahorro de 67.800 euros. No está mal, ¿verdad? ¡Pues aún hay más!

En lo que a La subida del IVA del 4 al 10% respecta, los que compren antes el 2013 ahorrarán varios miles de euros. Por ejemplo, si un piso nuevo os cuesta 200.000 euros, este año pagaríais un IVA de 8.000 euros, mientras que en enero sería de 20.000. La diferencia es de 12.000 euros que, sumados a las deducciones, supone un ahorro total de 45.900 euros y, en el caso de la desgravación a parejas, 79.800 euros. Visto así dan ganas de salir corriendo a la inmobiliaria más cercana :)

¡Pero cuidado!, a pesar del ahorro que a priori supone adquirir una vivienda antes de que acabe el año, numerosos expertos señalan que el precio de la vivienda aún no ha tocado fondo y es posible que sigan bajando a lo largo de los siguientes meses. Comprar ahora, por tanto, puede que no sea lo más indicado para todo el mundo.

Tenéis que pensarlo muy bien: adquirir una vivienda supone el mayor desembolso de una vida y es una decisión que no se puede tomar a la ligera, siempre que estemos hablando de vuestra vivienda habitual, y pensad que hay otras alternativas.

¿Habéis pensado en alquilar? Siempre se ha dicho que alquilar es sinónimo de tirar el dinero, pero desde el punto de vista económico, vivir de alquiler supone una oportunidad para controlar con precisión cuanto dinero hay que destinar a la vivienda: los gastos de conservación y reparaciones, así como impuestos locales, cuota de comunidad y seguro de la vivienda suelen correr por cuenta del propietario. Por otro lado, está el tema del confort: si tenéis buena relación con vuestro casero, podréis llegar a acuerdos para reformar la vivienda y adaptarla a vuestras necesidades, transformando la vivienda y haciéndola tan acogedora como cualquier casa.

No quiero meterme en camisa de once varas y deciros dónde tenéis que invertir vuestro dinero, pues sería un post larguísimo (más que éste) y habría que barajar innumerables factores y entresijos de mercado. Pero si os pido que os sentéis y dediquéis un rato a hacer números: los gastos de un alquiler versus los de una hipoteca, y que saquéis vuestras propias conclusiones (siempre acorde con vuestras posibilidades, claro está).

Por ejemplo, al terminar de pagar una hipoteca de 200.000 euros a 25 años, habréis abonado una cantidad de 296.126 euros, es decir, ¡La friolera de 96.126 euros de intereses! Esto sin contar con otros gastos e impuestos que conlleva una compraventa.

No quiero ser pesado, pero es muy importante que meditéis bien vuestras decisiones y no os dejéis llevar por la emoción. La historia inmobiliaria de los últimos años nos ha enseñado lo “inestable” que puede ser el mercado del ladrillo y, a veces, lo que hoy compras a buen precio mañana lo tienes que vender aún más barato.

En el año 2009, por ejemplo, el mercado inmobiliario se encontraba en una situación similar cuando se anunció una limitación de las desgravaciones por inversión en la vivienda habitual. Fueron muchos quienes compraron su casa antes del 2010 y hoy están muy devaluadas.

Si ya estabais ilusionados y decididos a comprar la casa de vuestros sueños, ¡Adelante! pero es muy importante que tengais en cuenta diversos factores como que los beneficios fiscales solo se aplican a la compra de la vivienda habitual, no a segundas residencias.

¡Ya acabo! No quiero aguaros la fiesta; se que valoraréis las circunstancias dentro de vuestras posibilidades.

Users feedback ( 1 )

  1. Mónica said:

    Las prisas son malas compañeras, nunca se puede comprar solamente porque se pagan menos impuestos. Hay que asegurarse de hacer bien las cuentas antes.

    http://www.thinkingrich.es/blog/hipoteca-vs-alquiler-haciendo-numeros/

¿Que piensas?