Depósitos: ahorrando a pequeña escala

huchaEn Fintonic vivimos por y para que les saques el mayor partido a tus ingresos. Te animamos a ahorrar, a presupuestar tus gastos al céntimo… Quizá alguna vez te hayas encontrado leyendo estas líneas, comprobando el saldo de tu cuenta y preguntándote si de verdad puedes sacarle más partido a tu dinero, ése que a duras penas puedes estirar hasta fin de mes.

Bien, tenemos una buena noticia para ti: el ahorro no tiene por qué ser una realidad ‘exclusiva’ para grandes nóminas, directivos y empresarios. Tú, que estás más cerca del mileurismo que de otra cosa, también puedes encontrar herramientas que te permitirán ahorrar, quizás más de lo que imaginas.

¿De qué estamos hablando? De los depósitos bancarios. Seguro que has oído algo sobre ellos y has visto unos cuantos anuncios en tu caja de ahorros o banco, pero ¿te quedas ‘frío’ cuando oyes hablar de rentabilidad, intereses, TAE…? Sin problema: en Fintonic te contamos qué es lo que debes saber sobre los depósitos desde cero.

Un pequeño glosario

Empecemos por el principio: ¿qué es un depósito bancario? Es un producto financiero a través del que un particular o una empresa ‘coloca’ en su entidad algún dinero durante un determinado período de tiempo y con unas condiciones. Esa cantidad no se está gastando; está ‘ociosa’, por decirlo así, y al colocarse en un depósito genera un pequeño beneficio para el cliente.

En otras palabras: se trata de convertir tus pequeños ahorros en algo más que la cantidad X que te queda en la cuenta después de pagar tus facturas y hacer frente a tus gastos cada mes. Se trata de ‘moverlo’ a un depósito y hacer así que genere rentabilidad.

¿Qué es lo que obtiene tu entidad cuando contratas un depósito con ella? Pues dinero ‘vivo’, contante y sonante, que puede utilizar en otras operaciones, como préstamos.

No es que vayas a quedarte sin ahorros; los tendrás cuando quieras retirarlos, y ligeramente aumentados, pero mientras permanecen ‘depositados’, tu banco va a estar usándolos. Se comprometen a que, terminado el período de depósito, los recuperes sin problemas y con los intereses acordados.

Ya sabemos qué es un depósito, pero ¿qué tipos hay? Aquí tienes los básicos, sobre los que planea una regla casi universal: a mayor plazo, mayor rentabilidad.

a)     Depósitos a la vista: Permiten retirar en cualquier momento una parte o la totalidad de lo aportado sin ninguna penalización. Suelen contratarse a través de Internet y muchos recogen la devolución de pequeños importes ligados a un porcentaje de los recibos que se domicilian. Muchos de ellos posibilitan también hacer transferencias y a grandes rasgos son los depósitos más flexibles si los ligamos a nuestra cuenta corriente.

b)     Depósitos a plazo: El cliente se compromete a depositar su dinero durante un período determinado de tiempo (seis meses, un año…). Se acuerda un tipo de interés fijo que la entidad irá abonando cada X tiempo o cuando el contrato venza. Si cancelamos el depósito antes, pueden penalizarnos, aunque nunca veremos menguar nuestro capital original.

c)     Depósitos ‘regalo’: El beneficio o remuneración del banco en este caso no es dinero, sino un obsequio ‘en especie’: un televisor, una tablet, un viaje, una olla a presión,… A la hora de contratar este tipo de depósitos, aconsejamos tener la cabeza fría, ya que no suelen permitir la cancelación anticipada. Quizá nos compense contratar otro tipo de depósito y adquirir el ‘regalo’ que nos interesa con los beneficios que vayamos generando, por ejemplo.

Acaba de aparecer un concepto que también es importante: el TAE, la tasa anual equivalente. Según el Banco de España, es un indicador que, en forma de tanto por ciento anual, cifra el rendimiento efectivo de un producto financiero. Se calcula teniendo en cuenta el interés y los gastos y comisiones bancarias.

La diferencia con el TAE y el tipo de interés –una de las cifras a las que deberás estar atento al contratar el depósito– es que éste sólo recoge la compensación que recibes por depositar el dinero; el TAE es lo que te dirá exactamente qué ganas.

Ahora que la reforma fiscal está de plena actualidad, hay un nuevo tipo de depósito cuyos intereses están exentos de pagar el IRPF, lo que supone una ventaja fiscal… Porque –efectivamente– cuando contratas un depósito pagas impuestos por los beneficios que obtienes: un 19%, concretamente.

Se denominan CIALP, acrónimo de ‘cuenta individual de ahorro a largo plazo’, y la previsión es que empiecen a existir a partir de enero de 2015. Se contratan por un plazo mínimo de 5 años, con un límite de aportación de 5.000 euros al año y sólo puede adquirirse uno por contribuyente. Para saber si estas características se mantendrán es cuestión de tiempo, ya que la reforma está estos días debatiéndose en el Congreso.

Vale, quiero un depósito

Ya hemos despejado las dudas básicas sobre lo que puede proporcionarte uno de estos productos financieros, pero ¿cómo elegir el más adecuado?

Deberás tener en cuenta cuánto puedes aportar y cada cuánto tiempo; si quieres poder disponer de ese dinero en cualquier momento o arriesgarte a una penalización si lo cancelas antes de tiempo… Y saber qué es lo que te están ofreciendo exactamente con un determinado interés o TAE.

¿Muchas variables? No hay problema: el Banco de España –entidad que supervisa a las cajas de ahorro y a los bancos en esta materia– ha diseñado un simulador que puedes consultar en este enlace y que te dirá punto por punto qué ganas con cada tipo de depósito.

Para saberlo tienes que introducir tu capital inicial, el tipo de interés nominal anual que te ofrece tu banco (con un máximo del 30%), el plazo del depósito (en años) y el régimen de pago de intereses (en origen, al vencimiento o cada X tiempo). Al introducirlos, te dirá el interés bruto por cada pago (lo que ganas, en euros) y el TAE. Puedes comparar varios depósitos a la vez.

También te puede resultar interesante el ránking que elabora la web TuCapital.es y que compara y ordena depósitos a plazo fijo de una veintena de entidades. Puedes consultarlos aquí y comprobar con la herramienta del Banco de España si te salen o no las cuentas.

Según esta página, éstos son los más ventajosos –con sus correspondientes enlaces– para nuevos clientes:

–          Cuenta nómina Bankinter: depósito (cuenta) a la vista, 5% TAE

–          Cuenta Freedom Fibanc-Mediolanum: depósito (cuenta) a la vista, 2,27% TAE

–          Depósito BFS a 36 meses: 2,25% TAE

–          Depósito con nómina Bantierra a 12 meses: 2,25% TAE

–          Depósito BFS a 25 meses: 2,15% TAE

Como has visto, en este caso los depósitos que hemos explicado en primer lugar, los denominados ‘a la vista’, son los más flexibles y ventajosos, además de ser menos exigentes con las cantidades mínimas. Los hay de 3.000, 6.000, 50.000 euros… Busca el que mejor te cuadre y sé realista con tus posibilidades de aportación.

Aquí tienes otros cinco depósitos que son los mejor valorados en la web, pero cuando cabe la negociación personal en oficinas:

–          Depósito Liberbank a 25 meses: 2,25% TAE (Cajastur, Caja Extremadura, Caja Cantabria, CCM)

–          Depósito negociado Laboral Kutxa a 24 meses: 2,25% TAE

–          Depósito renovación ActivoBank a 36 meses: 2,15% TAE

–          Depósito Liberbank a 13 meses: 1,75% TAE (Cajastur, Caja Extremadura, Caja Cantabria, CCM)

–          Depósito Caja3 a 11 meses: 1,75% TAE (Caja Inmaculada, Caja Círculo y Caja Badajoz)

Llegados a este punto, ¡casi eres un experto en depósitos! Si has buceado por los enlaces, habrás visto que el abanico de cantidades mínimas y máximas que hay que aportar en cada uno de esos depósitos es muy amplio…

Si éste ha sido tu primer acercamiento a este mundillo, puede que te estés planteando si hay una cantidad mínima a la hora de contratar tu depósito. Cada banco y caja pone sus condiciones y en tu mano está ver qué es lo que te conviene más.

La mejor carta de presentación ante cualquier entidad financiera suele ser una nómina o unos ingresos fijos al mes si eres autónomo así que ¡ánimo! Plántate en tu oficina y pregunta. Si no te satisfacen las explicaciones o no te cuadra lo que ofrecen, ve a otra entidad.

Abrir un depósito es una decisión que conviene meditar y esperamos que estas líneas te hayan dado alguna pista. Si finalmente contratas un depósito, no te olvides de consignar lo que destinarás a ese fondo cada X en el listado de categorías que te ofrece la herramienta de Fintonic

Ante todo, ¡las cuentas claras! Verás cómo tus ahorros pueden dar más de sí de lo que esperabas.

¿Que piensas?