Cuándo abrir una cuenta bancaria a un hijo y con qué dinero

Cuenta bancaria hijosLa generación que hoy día tiene entre 50 y 60 años lo ha tenido difícil. Pasaron una crisis similar a la que poco a poco estamos superando en la actualidad, a base de mucho esfuerzo y sacrificio.

Aquella generación no tenía dinero para irse de vacaciones y no había facilidades para estudiar. Nadie duda de todas estas dificultades. Sin embargo, la generación actual se enfrenta a un problema aún mayor: una tasa de paro más alta que la sufrida en anteriores crisis. La situación es más difícil, si cabe, porque la generación actual está formada y preparada para asumir unas responsabilidades que el mercado laboral español no ofrece. Esto genera una frustración que ha terminado con muchos españoles emigrando a otros países de la Unión Europea.

Mientras que la generación que actualmente tiene 50 o 60 años pudo adquirir una vivienda a un precio razonable, el joven actual se ve obligado a vivir de alquiler, en el mejor de los casos. La mencionada inestabilidad laboral le obliga a ello. Según diversos estudios, la edad media de emancipación se sitúa en España en 28,9 años.

La ayuda de padres a hijos

Por todo lo anterior, los padres siguen ayudando a sus hijos cuando pueden, pero también deben educarle en una cultura de ahorro. A pesar de ser unos padres con un gran poder adquisitivo, es muy recomendable que los hijos aprendan el valor del dinero desde niños, que sepan lo que cuesta ganarlo y que la cultura de ahorro sea común entre sus hábitos. Contar con una herramienta como Fintonic, dirigido para jóvenes y mayores, ayuda a poder controlar lo que se tiene, lo que se gasta y lo que se ahorra de forma sencilla y eficaz, para ser consciente en todo momento de lo que tenemos. En definitiva, este tipo de herramientas también pueden ser utilizadas como una fórmula para educar. A través de sus gráficas es posible hacer entender a los más pequeños la importancia del dinero, de los gastos, etc., gracias a un interfaz tan sencillo y visual que hasta un niño puede entenderlo.

Cuenta de ahorro joven

La mejor opción para iniciar los ahorros del pequeño es abrir una modalidad de cuenta bancaria que es conocida comúnmente como de Ahorro Joven. Según un artículo publicado por la comunidad financiera online Rankia.com, los mejores productos bancarios de este tipo son:

  • Cuenta AEGON Junior, con un 1,25% de remuneración en los cuatro primeros meses.
  • Banco Mediolanum, con un 1%.
  • Cuenta Naranja Mini de ING, con un 0,50% TAE.
  • Triodos Bank, con un 0,40% TAE.

Lo más recomendable es abrir este tipo de cuentas al terminar el colegio, momento en el que, por edad, entenderá mejor el valor del dinero, y tendrá que afrontar sus primeras decisiones sobre qué y cuándo comprarlo, aprendiendo a priorizar gastos personales.

Otro truco para educar en unos buenos valores financieros a los más pequeños es entregar una paga al mes, en lugar de cada fin de semana. De esta manera aprenderá a administrar lo que gasta.

El uso de Fintonic puede ayudarle a aprender cómo gestionar esta nueva situación. Desde nuestro móvil, podemos mostrar al menor la evolución de su cuenta, y cómo el ahorro genera intereses y dinero que él podrá gestionar en el futuro como desee.

Cómo abrir la cuenta

Lo común es abrirles una cuenta a su nombre, pero con los padres como autorizados para que no haya ningún problema y poder vigilar qué movimientos se realizan. Dejar que él o ella administren su dinero, pero sí estar un poco pendientes, sobre todo al principio.

Existen diversas opiniones con respecto a la cantidad inicial a ingresar. En resumen, la cantidad dependerá del nivel adquisitivo de los padres, en el sentido de que no les debe suponer un sobreesfuerzo. Además, no es necesario realizar una apertura enorme, puesto que no queremos trasladar al menor que ese dinero se le ‘regala’, o aparece de forma mágica en su cuenta. En realidad, 200 euros, es una cantidad más que correcta para este fin, puesto que el objetivo es que el joven entienda que debe ser él, con aportaciones que realicen en cumpleaños, fiestas y otro tipo de eventos, el que ‘engorde’ esa cifra.

Una cuenta en edad temprana

Para los padres que abren una cuenta a sus hijos en la comunión, por ejemplo, lo mejor es que sea una cuenta de ahorro en la que los padres estéis como beneficiarios, y llegado el momento, podáis utilizarlo para algo que beneficie a un hijo. Cuando un niño tiene 9 o 10 años no es consciente del dinero, y no es conveniente que sepa siquiera que tiene una cuenta a su nombre.

En estos casos, lo mejor es comprar con ese dinero algo que necesite, y el resto, guardarlo para el futuro. Que desde pequeños sepan que no se puede tener todo, que hay que ahorrar y que el dinero cuesta ganarlo. No sabemos lo que van a encontrar en su etapa laboral, ni las oportunidades que tendrán, así que es mejor que estén preparados por lo que pueda venir.

¿Que piensas?