Conductores, ¡aquí va vuestro entrenamiento de ahorro con el coche!

Para empezar espero que sólo cojáis el coche cuando sea indispensable, ya que hay que tomarse el entrenamiento en serio. Cuando no quede más remedio, debéis seguir una fórmula muy práctica que nos viene genial para nuestro plan de ahorro: ¡la conducción eficiente!

No sólo sirve para ahorrar combustible, sino que también nos puede ayudar a alargar la vida de nuestro vehículo y así no tener que sustituirlo a corto plazo, mejorar la seguridad vial y, por si fuera poco, contaminar menos.

Conducir eficientemente no es cuestión de un día, ni de dos, pero con unos consejos básicos vamos a comenzar a entrenar:

 Cuando arranques el coche, ¡nada de acelerar! La primera marcha la utilizarás sólo para iniciar el recorrido y cambiarás a segunda a los 2 segundos, ó 6 metros aproximadamente.

 Conduce acelerando progresivamente evitando los frenazos, acelerones bruscos y cambios de marcha innecesarios. Que no se te olvide mantener la distancia de seguridad y conducir todo el tiempo a una velocidad regular. Así ya estarás ahorrando entre un 10% y un 15% de carburante.

 Utiliza las marchas largas y modera la velocidad, por encima de los 100 km/h el consumo de combustible ¡se multiplica!

 Cuando bajes una pendiente, aprovecha la inercia del coche y no aceleres. ¡Pero nunca dejes el cambio de marchas en punto muerto! Es peligroso, y además el coche consume más. Al subir una pendiente , utiliza la marcha más larga posible, pisando el acelerador lo justo.

 Apaga el motor en paradas de más de un minuto y no conduzcas con las ventanillas bajadas, ya que aumentará la resistencia de tu coche al aire y hará que consuma más combustible, al igual que si llevas objetos que sobresalgan del vehículo.

 Usa el aire acondicionado y la calefacción sólo cuando sea imprescindible: su uso aumenta hasta un 20% el consumo.

 Un buen mantenimiento técnico es esencial: mantén limpio el aceite, el filtro del aire y los filtros de combustible y revisa la presión de los neumáticos porque una presión incorrecta incrementa el consumo hasta un 10%, reduce la vida de los neumáticos y reduce la seguridad.

Si seguís estos consejitos al pie de la letra, vuestra conducción será de lo más ahorradora y segura, y cada vez estaremos más cerca de nuestro objetivo planteado… ¡ahorro total!

Users feedback ( 2 )

  1. Muchísimas gracias por estas recomendaciones. Siempre había oído decir que el aire acondicionado del coche hacía que este consumiera más, sin embargo no pensé que sería tanto como un 20% extra. Buen artículo.

    • adminFintonic said:

      Gracias a ti por tu comentario :)

      ¡Un saludo!

      Javier.

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