¿Quieres aprender un nuevo idioma sin gastarte mucho y no tienes ni idea de por dónde empezar? Normalmente, cuando una persona se plantea estudiar un idioma la primera opción que se le viene a la cabeza es la de una academia o una escuela oficial de idiomas. Si bien es verdad que son las opciones más solicitadas, suelen conllevar un gasto económico extra que muchos no se pueden permitir, además de la odisea que conlleva encontrar un horario al que poder atender.

En la actualidad, solo el 50% de adultos en España conoce otro idioma aparte del español, mientras que esta cifra en la Unión Europea asciende hasta un 60%. Si nos centramos en el inglés, que actualmente es el idioma más demandado por las empresas, vemos que tan solo un 25% de la población española puede hablar y escribir en inglés perfectamente, seguido de un 9,6% en francés y un pequeño 1,3% en portugués.

Sin embargo, estos datos tienen que ser puestos en contexto dado que un 87% de los encuestados por el CIS para este estudio, dijo estar estudiando actualmente un nuevo idioma, la gran mayoría por motivos laborales. Y es que casi un 35% de las ofertas de empleo piden hablar un idioma además del materno.

No obstante, aprender idiomas a día de hoy no es tan difícil como estas cifras hacen que suene, dado que con la implementación de Internet y los smartphones en nuestra vida, aprender idiomas ya no nos debería parecer una tarea tediosa en la que se pierde una enorme cantidad de tiempo para poder alcanzar un nivel aceptable. Desde Fintonic, hemos querido hacer una pequeña lista de las opciones más accesibles que tienes si lo que quieres es aprender un idioma.

 

Clases particulares en tu móvil

 Duolingo: La app más completa a día de hoy, dado que ofrece cursos en idiomas que muchas otras apps no tienen en su catálogo. Tiene un funcionamiento muy sencillo: te propone un objetivo diario con una cantidad de lecciones para practicar la lectura, escritura y escucha, junto con un examen final de evaluación para poder acceder al siguiente nivel. Como una academia, pero en casa.

app smartphone idiomas

 Busuu: Algo parecida a la anterior pero con el plus de que te puedes descargar las lecciones y no fundir los megas del mes. Organizada por cursos y con lecciones cortas, permite que otros usuarios nativos corrijan tus ejercicios. También tiene disponible la versión premium que te ofrece cursos de viajes, tests y certificados oficiales.

 Babbel: Con un catálogo de idiomas muy parecido a la primera, ofrece ejercicios interactivos que reconoce los puntos débiles y fuertes del alumno. ¿Lo más interesante? Que nos permite también practicar el habla a través de su sistema de reconocimiento de voz.

 Memrise: Una de las más codiciadas, dado que basa su forma de estudio en los mems (tarjetas mnemotécnicas) que utilizan conocimientos previos del alumno para aprender vocabulario nuevo. Además, con esta app también podrás agregar tus propios mems para ayudar a otros estudiantes.

 Forvo: si lo que quieres mejorar es la pronunciación, esta es tu aplicación. Forvo cuenta con una base de datos en la que cualquiera de sus usuarios puede grabar su voz para mostrar cómo se pronuncia una palabra o una expresión en un idioma, por lo que te permite encontrar la pronunciación perfecta por la región.

 HelloTalk: algunos lo han definido como un el WhatsApp para aprender idiomas. La idea de esta app es bastante práctica y se basa en aprender a través de conversaciones. Permite mantener conversaciones con todo tipo de usuarios alrededor del mundo para mejorar el idioma que quieras y puedes seleccionarlos por cercanía, idioma, ciudad, etc… y lo mejor, es que la app cuenta con un sistema propio de corrección gramatical, por lo que tanto en voz como en escritura podrá decirte si te has equivocado.

móvil hablar idiomas

Si estudiar no es lo tuyo

Pero si ninguna de las opciones anteriores te convence, desde Fintonic te ofrecemos una serie de consejos que puedes seguir en tu día a día sin necesidad de estudiar o recibir una lección. Coge libreta y apunta:

 Aférrate al motivo por el cual quieres aprender un idioma. Muchas veces la clave está en la determinación. Esto es como empezar una dieta, si siempre decimos empiezo el lunes, nunca lo vamos a empezar. También es importante que este motivo sea bueno, no intentes aprender idiomas por impresionar a tus amigos, por ejemplo, sino porque de verdad ves las ventajas que te va a traer a nivel personal y laboral.

 Adéntrate en el idioma. La constancia es lo segundo más importante tras la determinación, y muchas veces, van unidas. En este caso importa no solo que practiques todos los días sino que de verdad te sumerjas en la cultura del idioma que estás aprendiendo. Como dice el lingüista británico, Matthew Youlden, “rodearte y sumergirte en la cultura del idioma que estás aprendiendo es muy importante”.

 Mente abierta. No tengas miedo de no ser bueno o de cometer errores. ¡Todos lo hacemos!, y lo que es más importante, nadie te va a juzgar por ello. Uno de los problemas cuando comienzas a estudiar otro idioma es que sientes tus progresos y tu habla totalmente juzgados, pero en el fondo, deberías estar pensando lo valiente e inteligente que es aprender un idioma nuevo. Abre tu mente a la forma de aprender y acepta cuanto antes que la clave es progresar poco a poco.

 ¿Zona de confort?, ¿qué es eso? Cuando empezamos a aprender un idioma hay algo que todos tenemos en común: nos da vergüenza hablarlo. Ya sea por la pronunciación, la falta de vocabulario o la gramática, que no nos atrevemos a abrir la boca. Y es uno de los principales factores que nos impiden avanzar. Ten en cuenta que no necesitas hablar igual que un nativo, sino conocer el idioma y la mejor forma para ello es ir acostumbrándote a hablarlo.

 Encuentra a un compañero. Como ya hemos dicho con anterioridad, nunca terminas de aprender un idioma hasta que lo hablas, y qué mejor forma de hablarlo que con un nativo. Ya os hemos hablado de alguna app que sirve para ello, pero también hay otras opciones. Por ejemplo, hace unos años se lanzó una iniciativa muy original por parte de la agencia FCB Brazil en el que un grupo de estudiantes propuso conectarse con los ancianos de una residencia de Chicago para aprender inglés. De esta forma se mataban dos pájaros de un tiro: los ancianos tenían más compañía mientras que los estudiantes mejoraban el idioma.

 Escucha. Es posible que las primeras veces la mitad de lo que escuchas te suene a chino (a no ser que sea lo que estás estudiando, que entonces te sonará a ruso), pero aunque suene raro en un principio, cuánto más lo escuchas, más te familiarizas con él y por tanto más lo entiendes. Las mejores formas para practicar la escucha es a través de películas, vídeos, podcasts, etc., y quien sabe, con lo que te ahorras utilizando Fintonic quizás puedes hacerte un viajecito a algún país donde se hable el idioma y practicar por ti mismo.

Está claro que las nuevas tecnologías están revolucionando el mundo del aprendizaje poco a poco, lo que permite que cada vez sea más fácil y accesible el aprender nuevos idiomas y a menor coste. Y en el fondo son todo ventajas porque así tendrás una cosa menos de la que preocuparte a la hora de ahorrar con tu app de Fintonic.

¿Tienes cualquier consejo, curiosidad o pregunta que no hayamos comentado? ¡A qué esperas! Puedes ayudar a muchos usuarios que lean tu comentario en nuestro blog 🙂