Comer sano sin gastar de más

comer-sano-sin-gastarAlimentación, bebidas, perfumería y droguería: ésas son –de mayor a menor– las categorías en las que más dinero gastamos los españoles al hacer nuestra compra. En términos generales, una familia media invierte unos 2.300 euros al año en productos de gran consumo, con un presupuesto semanal de 60 euros para sus compras.

La alimentación es la partida a la que más dinero destinamos; en total, en España gastamos más de 15.000 millones de euros cada año en carne, pescado, frutas y hortalizas, pero ¿significa eso que nuestra alimentación es sana y equilibrada? ¿Tiene que ver el precio de los alimentos con lo saludable que sea nuestra dieta?

Una de las claves para conseguir una alimentación equilibrada es la selección de los productos adecuados en el mismo momento de la compra. De acuerdo con este estudio sobre consumo realizado por la consultora Nielsen (marzo de 2015), los españoles preferimos hacer la compra más a menudo y gastar menos en cada una de nuestras visitas a la tienda para así controlar nuestras finanzas: en otras palabras, al comprar más veces, cada acto de compra es de menor importe y lo contabilizamos mejor.

Una parte de los consumidores cree que ‘comer barato’ es incompatible con comer de manera sana, pero esta percepción es errónea. Se puede llevar una dieta equilibrada sin gastar más de lo que haríamos al dejarnos caer en las garras de la ‘comida basura’ y eso empieza por una buena planificación a la hora de hacer la compra.

Creencia VS realidad

Según resume en este texto la Escuela de Alimentación de Eroski, tras realizar una encuesta entre 1.250 consumidores, prácticamente 7 de cada 10 estaban convencidos de que una cesta de la compra saludable es un 29% de media más cara que una en la que predominen alimentos menos saludables (precocinados, dulces, bollería, etc.).

Además la mitad de los encuestados creen que hacer una compra con alimentos más sanos requiere más tiempo y dedicación, además de más presupuesto. Sin embargo, estas percepciones contrastan con la realidad, al menos en materia económica: no tiene por qué ser más caro adquirir alimentos saludables.

¿Cuáles son esos productos ‘clave’ para llevar una buena dieta? En primer lugar, las verduras y hortalizas frescas, seguidas por la fruta, legumbres, lácteos desnatados y el pescado blanco. El único motivo por el que podría resultar más caro comprar estos alimentos en vez de otros menos sanos puede ser únicamente que no todos estén disponibles en una única tienda; habría que ‘buscar’ más. Además, llevar una dieta saludable implica que debemos leer con atención el etiquetado de cada producto para construir una dieta equilibrada.

¿Y qué hay de Internet, que tanto aporta en otros sectores de compra como la ropa o la electrónica? A día de hoy sólo el 0,6% de los españoles opta por comprar consumibles frescos en la web, según Nielsen. Superamos a los consumidores de Alemania e Italia (0,5%), pero aún queda mucho camino para alcanzar las cifras de Reino Unido y Francia, donde un 5% de los clientes apuestan por el e-commerce. Los españoles prefieren utilizar Internet para buscar ofertas y promociones en las páginas web de las cadenas de distribución, algo que hace habitualmente un 35% de los consumidores, pero no usan la web para comprar directamente.

Una aplicación como la de Fintonic puede ser un buen apoyo a la hora de racionalizar nuestros gastos en el supermercado sin que repercuta en la calidad de nuestra alimentación. Esta herramienta permite tener los gastos bajo control y pone en marcha alertas cuando estés a punto de sobrepasar el presupuesto que hayas fijado. Además permite comprobar en cualquier momento si efectivamente has conseguido reducir tu gasto en cada categoría que elijas, puesto que elabora un historial de gasto al céntimo.

5 consejos para gastar mejor y más sano

Aquí tienes varias directrices que te permitirán comprar de una forma saludable sin que tu presupuesto se dispare:

  • Planifica tus menús de semana en semana. Eso te ayudará a comprar sólo lo que necesitas en lugar de improvisar, que es una de las conductas que genera esa percepción de ‘sobrecoste’ cuando vamos a hacer la compra sin una lista. De hecho, aconsejamos que pongas tu lista de la compra por escrito, como un contrato vinculante. Una compra ‘consciente’ exige un cierto esfuerzo y ser diligente, sobre todo para evitar tentaciones.
  • Presta atención a la información de las etiquetas. Revisa el precio por kilo o litro de diferentes marcas antes de decantarte por un producto e infórmate sobre el margen que pueden tener los productos frescos. ¿Sabes cuánto debería costar un pollo entero o una barra de pan? Es hora de averiguarlo.
  • Aprende a amar las especias. Lo sano no tiene por qué ser aburrido, y aunque un buen endocrino siempre te aconsejará recortar (o eliminar) la sal, probablemente no pondrá ningún problema a que adereces tus comidas con especias. Experimenta y disfruta de los sabores.
  • Sé flexible con las fechas de consumo preferente y apuesta por los alimentos de temporada. En España, por ley, las fechas de caducidad son orientativas y si se interpretan de forma correcta nos pueden ayudar a optimizar mucho mejor nuestra compra: tiraremos menos alimentos y, por tanto, ahorraremos. Te aconsejamos que preguntes siempre a tu frutero qué está de temporada, ya que aguantará mucho mejor y será más saludable. Como último recurso, recuerda que todas las frutas y verduras se pueden congelar.
  • Haz de cada compra una investigación y no te olvides del smartphone. Es muy importante comparar precios entre establecimientos y revisar qué apps pueden ayudarte a ahorrar a la hora de comprar determinados productos: Gelt, Beruby, MyG21 o Lyoness son algunas de ellas. No podemos dejar de aconsejarte que incorpores Fintonic a tu lista de descargas: permite controlar todo tu dinero en un mismo espacio, organizando tus gastos e ingresos por temas (alimentación, móvil, etc.).

¿Que piensas?