Cinco pasos para ahorrar sin prescindir de tus caprichos

Ahorrar dinero suena bastante tedioso, ¿verdad? Proponerse una meta específica a corto plazo, por ejemplo unas vacaciones, un coche,  nos motiva y puede ser más fácil y DIVERTIDO de lo que crees.

Según el estudio “El ahorro en las familias españolas” realizado por Axesor, El 49% de los españoles careció de capacidad de ahorro dentro del núcleo familiar durante el año 2012; siendo del 72% si el núcleo familiar lo componen 6 miembros. Ahorrar para el mañana es un mal necesario, y es por ello por lo que el 86% de los españoles ha cambiado sus habitos de consumo para ahorrar (al menos lo intentan).

Si ya sabes lo que quieres,  lo mucho que lo necesitas y sabes para cuando lo quieres ¡Es hora de conseguirlo! pero has de saber que ello requiere un poco de disciplina y el compromiso de cambiar sólo 5 hábitos.

Pero, ¿Cómo elegir los adecuados? Como posiblemente tú serás una de esas personas que quieren ahorrar yendo por el buen camino, a continuación te damos las 5 claves que necesitas para transformarte en un ahorrador nato y conseguir lo que tanto tiempo llevas posponiendo:

1. Saber cuánto dinero tienes.

Suena simple pero, ¿eres realmente capaz de hacer un seguimiento de la entrada y salida de cada céntimo? Es más, ¿dispones del tiempo necesario para cuadrar engorrosos tickets de compra con tus gastos?

Empieza sabiendo dónde se te va el dinero para averiguar dónde puedes rascar esos euros que necesitas. Si te encuentras entre los que hacen todo un trabajo de ingeniería con un Excel,  y además consigues cuadrar las cuentas todos los meses,  ya sabrás lo que gastas a ciencia cierta, ¡Fenómeno!,  si no es tu caso, te recomendamos el uso de herramientas que te ayuden a controlar en qué gastas de manera automática y que te ayuden a ahorrar a través de sus diferentes funciones. Un ejemplo de este tipo de herramientas web son Mint que existe en Estados Unidos desde hace más de seis años y que cuenta ya con más de diez millones de usuarios, y Fintonic.com en España, que ya supera los 20.000 usuarios en tan sólo unos meses.

2. Mantén tus ojos en el premio.

Uno de los mayores obstáculos para los nuevos ahorradores es la falta de compromiso. Un estudio británico llevado a cabo por el University College de Londres ha demostrado que hacen falta 66 días para que se cree un hábito y pueda mantenerse durante años.

Lo óptimo a medio plazo es ajustar todos los gastos recurrentes al 70% del sueldo, y así ahorrar mensualmente un 30%. El ahorro que finalmente consigas,  destínalo a dos cosas:

1- Un colchón de emergencia o imprevistos, de seis veces tus gastos mensuales.

2- Tú objetivo o meta de ahorro, por ejemplo el viaje de este verano, el curso de un hijo. Una vez lo fijes ya tienes mucho ganado : )

Sabiendo dónde se te va el dinero, y cuáles son  tus objetivos de ahorro, sólo te queda no desviarte de estos objetivos, te podrá ayudar:

Tener un presupuesto ajustadito poniendo un límite de gasto máximo por todas las categorías de gasto que tengas (móvil, supermercado, restaurantes …).

Hacer un seguimiento periódico, semanal de cómo están tus cuentas, y reajustar si fuera necesario tu presupuesto. Si eres de los que no tiene tiempo para hacer este seguimiento, que el día te supera, te recomendamos que uses las nuevas tecnologías para que hagan este trabajo por ti.

Usar trucos emocionales como contar tus retos a tus amigos o familias, ¡Parecerá una realidad más cercana! Si además lo compartes a través de tus redes sociales, la motivación será mayor. Otros muchos ponen una foto de su objetivo, esa playa maravillosa y la tienen a la vista para evitar momentos de flaqueza ¡Ánimo!

3. Elige bien dónde depositar tus ahorros.

Cada vez que recibas la nómina, hazte transferencias por el porcentaje de tu nómina que puedas  a dos cuentas distintas destinadas al ahorro, parte para completar tu fondo de emergencia hasta que lo logres y  la otra parte a otra cuenta para cumplir tu objetivo o meta.

La tasa de interés más alta es siempre la más atractiva, pero los ahorradores más inteligentes tienen su dinero en el tipo de cuenta que mejor se adapta a sus necesidades.

Existen cuentas de ahorro y depósitos que ofrecen un retorno de la inversión al ritmo de cada uno y con diferentes penalizaciones (o sin ellas) dependiendo del tipo de acceso al dinero. La principal diferencia es que las cuentas de ahorro ofrecen mayor liquidez, y  los depósitos mayor rentabilidad. La mejor opción en cuanto a depósitos son los “depósitos a la vista” que te permiten cancelarlos en cualquier momento y realizar retiradas de efectivo total o parcial sin modificar la rentabilidad del producto, cuidado también con los TAEs muy altos en los primeros meses, lo importante es que la rentabilidad TAE a lo largo de los años sea la más alta (no te olvides de informarte al respecto).

Asegúrate de asignar tus ahorros de manera adecuada para que puedas sacar el mayor rendimiento de ellos, te pueden ayudar algunos  trucos a la hora de elegir cuenta, el  punto tercero del  artículo  Cuatro cosas que los bancos preferirían que no supieras.

Y para elegir entidad bancaria, no olvides de echar un ojo a las comisiones de las diferentes entidades bancarias que te aportará información de gran utilidad.

4. No gastes emocionalmente.

Una vez sabes en que se te va el dinero, también sabes qué tipo de “Gastón o consumidor eres”, ya diferencias si un gasto es imprescindible o incluso te replanteas tus pautas de conducta, puede que no te aporte salir 20 días a comer fuera y prefieras destinar tu dinero a otras cosas que te aportan más valor.

Rara vez tomamos buenas decisiones cuando estamos de bajón. Muchos de nosotros usamos las compras como una terapia, una juerga de gasto con la intención de alcanzar un mejor estado de ánimo. Sin embargo, aunque al principio parezca funcionar, normalmente todo sentimiento positivo postcompra se disipa al ver la factura de nuestra “terapia”.

Para combatir las compras compulsivas, aquellas motivadas por impulsos irresistibles de comprar frecuente y desordenadamente, nunca salgas de casa sin tu lista de lo que necesitas  comprar y un presupuesto establecido (no vale modificarlo a nuestro antojo).

Para saber si una compra es compulsiva o no, haz el siguiente ejercicio: no compres al momento, deja pasar un par de días y verás como en la mayoría de las ocasiones no regresas, porque descubrirás que no lo necesitabas y que sólo era el furor del momento.

5. Presta atención a las oportunidades del día a día.

No hay necesidad de volverse un avaro, pero hay que estar atento a las numerosas ofertas del mercado, ya que nos pueden ayudar a reducir considerablemente esos gastos que a priori no podemos rascar, como la compra del super, la factura de la luz o la factura del teléfiono.

Mantente siempre alerta y aprovecha descuentos, promociones y alternativas low cost ¡y recuerda! “No dan duros a pesetas”, compara precios y medita lo que compras siempre antes de arrepentirte.

Fintonic  la herramienta que te ayuda a controlar tu gestión financiera y tener tus ahorros bajo control. Con ella te será muy fácil visualizar tus finanzas y averiguar por dónde recortar sin dejar de darte algún que otro capricho :)

Users feedback ( 2 )

  1. fredy said:

    muy intersante.nececitamos este servicio en Colombia

  2. Pingback: Descubre los mitos de las Finanzas personales

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