El calor veraniego no se ha hecho de rogar este año y ya lleva algún tiempo reclamando nuestra atención dentro de casa. En España, la temperatura media en verano ha subido un grado centígrado desde 1980 debido al calentamiento global, lo que hace que cada año haga más y más calor y tengamos que adaptarnos y conocer nuevas e ingeniosas formas de refrescarnos en verano sin que ello conlleve un aumento de nuestra factura eléctrica.

Lo primero a lo que solemos recurrir los españoles es a poner el aire acondicionado, da igual la hora, dado que nos aporta una sensación de frescor inmediata, y dado que muchas viviendas ya cuentan con la preinstalación del dispositivo, es más fácil obtenerlo. No obstante, son muchas las que cuentan con una instalación antigua a la que no se puede. Tanto si eres de los primeros como de los segundos, desde Fintonic te vamos a dar unos consejos para ahorrar dinero este verano sin morir del calor.

Cómo mantener la casa fría

Contando con el hecho de que en España contamos con más horas de sol, las casas se calientan durante más tiempo durante el día y es más difícil mantenerlas frescas, incluso cuando cuenten con elementos aislantes en ventanas, muros y paredes. Esto se puede evitar con algunos trucos muy sencillos:

  • Baja las persianas. Justamente porque hay más horas de calor, si dejamos las ventanas de nuestra casa con las persianas subidas, se puede producir un efecto sauna en las habitaciones. Para poder evitarlo es importante hacer buen uso de las persianas, o instalarlas en caso de no tenerlas todavía, sobre todo en las zonas que más expuestas están al sol.
  • La orientación de tu casa importa. Por muy raro que suene de primeras, aprovechar la orientación de tu casa importa más de lo que tu te crees, sobre todo a la hora de ventilar tu casa. Debido a la orientación de la casa podremos ver a qué partes les está dando la luz del sol durante más horas, como es la orientación este por la mañana, y bajar solo las persianas de esa zona mientras las otras aportan más frescor, con las orientaciones sur y oeste.
  • Ventila solo a ciertas horas. Es obvio, pero relevante. Muchas veces cometemos el error de tener abiertas las ventanas durante todo el día, pensando que así nuestra casa va a estar mucho más fresca, y es aquí donde nos equivocamos. Abrir las ventanas en horas de mucho calor puede hacer que suba la temperatura de tu casa más que que baje. Es por tanto recomendable ventilar las casas por las mañanas cuando más fresco hace a partir de las 5 de la mañana o por la noche cuando baja el calor a partir de las 10 u 11.
  • Las duchas, templadas. Estamos acostumbrados a escuchar que en verano nada viene mejor que una ducha fría. Bien, pues nos equivocamos. Lo ideal es que nos duchemos con agua templada para que el contraste térmico no sea brusco y la temperatura de nuestro cuerpo se estabilice, sobre todo si nos duchamos antes de irnos a dormir.
  • Pon el aire acondicionado. A estas alturas, si nada de lo que hemos hecho antes nos parece suficiente, está claro que vamos a recurrir a poner el aire acondicionado, eso sí, solo cuando sea necesario. Cuando pongamos el aire acondicionado hemos de tener en cuenta también una serie de factores como no ponerlo demasiado alto y especialmente no ponerlo por la noche dado que con la disminución de las temperaturas, termina por ser prescindible.

 

Ahorra al poner el aire acondicionado

  • Elige un equipo adecuado. Al comprar los dispositivos del aire acondicionado, hay que tener en cuenta el tamaño de la habitación donde quieres instalarlo y la eficiencia energética del aparato. Si la habitación que tienes es pequeña, no tiene sentido instalar un equipo de mucha capacidad, no obstante, siempre es recomendable comprar aquellos que tengan una mayor eficiencia energética, pues aunque probablemente sean más costosos de instalar, a la larga suponen un mayor ahorro en la factura de la luz.

  • Ten en cuenta la estructura de tu casa. Escoger bien el lugar dónde vas a instalar el aparato es primordial. Tienes que tener en cuenta que no lo tape ningún mueble o que no tenga obstáculos. También puedes contar con elementos que disminuyan la exposición solar de las habitaciones como cortinas, toldos, etc.
  • Realiza revisiones. Antes de que empiece el verano, es recomendable llamar a un técnico o a la compañía para hacer una revisión del aire acondicionado. Ten en cuenta que si no anda todo en orden, un mal funcionamiento terminará por suponer un mayor coste.
  • Acondiciona las salas. Debes aprovechar el momento previo a poner el aire acondicionado para aislar bien las puertas, ventanas y conductos de ventilación que tengas en la casa.
  • Gestiona la electricidad de tu casa. Además de ahorrar cuando decidamos poner el aire acondicionado, es importante también gestionar bien la electricidad que gastamos en los aparatos electrónicos, dado que muchos de nuestros electrodomésticos desprenden calor aun cuando no están siendo utilizados. Es recomendable que los desconectemos pues cuando no están siendo usados, al igual que apagar las luces de las habitaciones donde no estemos, o cambiar estas por luces LED que consumen menos y dan menos calor.

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